Objetivos de la Normalización

 

Los objetivos generales de la normalización se derivan de la definición. Ella puede tener uno o más objetivos específicos, especialmente garantizar la aptitud para el uso de un producto, un proceso o un servicio. Estos objetivos pueden ser, pero no están limitados a: selección de variedades, comodidad de uso, compatibilidad, intercambiabilidad, salud, seguridad, protección del medio ambiente, protección del producto, comprensión mutua, desempeño económico, y comercio. Puede haber superposición entre los objetivos.

 

Aptitud para el uso

 

Capacidad de un producto, proceso o servicio de servir para un propósito definido en condiciones específicas.

 

Compatibilidad

 

Capacidad de productos, procesos o servicios, para ser utilizados conjuntamente en las condiciones específicas, para satisfacer requisitos pertinentes sin ocasionar interacciones inaceptables.

 

Intercambiabilidad

 

Capacidad de un producto, proceso o servicio, para ser utilizado en lugar de otro con el propósito de satisfacer los mismos requisitos.

 

Nota: El aspecto funcional de la intercambiabilidad se denomina "intercambiabilidad funcional", y el aspecto dimensional se denomina "intercambiabilidad dimensional".

 

Selección de variedades

 

Selección del número óptimo de tamaños o tipos de productos, procesos o servicios para satisfacer las necesidades predominantes.

 

Nota: La selección de variedades suele referirse a la reducción de la diversidad.

 

Seguridad

 

Ausencia de riesgo de daño inaceptable. En normalización, la seguridad de los productos, procesos y servicios se suele enfocar desde el punto de vista de lograr el equilibrio óptimo de cierto número de factores, incluyendo algunos no técnicos tales como el comportamiento humano, que eliminarán los riesgos evitables de daño a las personas y a los bienes hasta un nivel aceptable.